blog

Cuerpo y Tecnología

Por Rosario Gómez
Inferno de la abadesa Herrad Von LandsbergEsta parte del blog, pretende ser una breve introducción a la problemática de la representación del cuerpo y su relación con la tecnología. 
Históricamente se da una permanente relación en las representaciones del arte entre el cuerpo y la tecnología, vemos las representaciones esquemáticas primitivas de figuras humanas portando lanzas o lascas o cualquier otro tipo de instrumento, las representaciones de la mitología griega que nos hablan de un Icaro con alas de cera, o Pigmalión elaborando a Galatea, criatura a la que los dioses acaban de dar vida y que se muestra como antecedente de la idea de Frankenstein e incluso de la actual relación hombre tecnología como elemento en el que prolongarnos. También las brujas montadas en su escoba muestran una representación artística del cuerpo con la tecnología y numerosas representaciones de luchas no solo en el plano físico, sino en el espiritual, se resuelven con elementos tecnológicos como espadas y escudos.
 
Vemos en los libros miniados medievales como el Beato de liébana, que se muestran mártires cortados a serrucho o guerreros espirituales combatiendo contra la serpiente con lanzas afiladas. Leonardo de Vinci nos muestran un hombre alado, en el surrealismo Jean Tinguely representa a una mujer cosida por una máquina de coser, en la contemporaneidad, vemos  a Denis Oppenheim representando el paso del tiempo con un muñeco cuya cabeza golpea una campaña y un largo etc. interminable.
Tomemos en cuenta que en la postmodernidad, tal como apunta Piedad Solans, con el desarrollo de la difusión televisiva, Joachim Luetke. Sa the Lion's Promisevideográfica y cibernética, no hay cuerpos físicos sino un juego de reflejos, transparencias y miradas de cristal, la pantalla articularía una nueva concepción del cuerpo y de la identidad a partir de unos cuerpos planos que no salen de la mirada sino que entran desde un exterior que es ajeno, extraño y amenazan con vaciarnos de nuestra propia identidad. Desde mi punto de vista y en un sentido positivo, los media nos ayudan también crear una cohexión social por identificación con personajes o ficciones que compartimos con otros individuos, sin necesidad de renunciar a otras dimensiones de nuetra propia identidad articulada en otros medios socioculturales. Podría hablarse, parafraseando a Calabrese, de que el individuo en nuestro tiempo está sometido a una recepción accidentada del sí mismo, condicionada por las permanentes interferencias mass-mediáticas.
La aparición de las nuevas tecnologías y más específicamente, la expansión de las tecnologías de la información y la comunicación, supone también el desarrollo de una mirada diferente, estamos tecnológicamente ampliando nuestros procesos de cognición y percepción, ha variado nuestro modo de relacionarnos y experimentar la realidad, se ha modificado nuestro sentido del tiempo y del espacio y también han surgido nuevas narrativas sorprendentes condicionadas por la velocidad de trasmisión de las informaciones.
El impacto social, político, económico y cultural de las nuevas tecnologías, desencadena importantes cuestiones filosóficas, puesto que implica aspectos esenciales de nuestra existencia, como la fecundación,  las mutaciones, o las manipulaciones biogenéticas, las condiciones de trabajo, el medio ambiente, la salud, la guerra o la paz, entre otras. Por lo tanto, más que  tratarse de técnicas destinadas únicamente a la difusión de la información o a favorecer el ocio, configuran nuevos modelos epistemológicos y nuevas formas de la existencia condicionados de un modo inalienable por la red de internet.
Para Donna Haraway se han dado tres rupturas limítrofes: entre lo humano y lo animal; entre los animales humanos y las máquinas; y por último entre el cuerpo físico y no físico. La desaparición de este tipo de dualismos ha originado la aparición de posiciones híbridas, los cyborgs, "Un cyborg es un organismo cibernético, un híbrido de máquina y organismo, una criatura de realidad social y también de ficción".
OrlanEn relación con la tecnología, manipulamos ahora nuestro propio cuerpo sin prejuicio, el morphing de la imagen se ha hecho famoso gracias al ciborg de la película Terminator 2; la generación de vida artificial, gracias a Jurasik Park. Se están difuminando las barreras entre nuestra realidad social y el mundo de la ciencia-ficción. Estamos llevando el cuerpo al mundo de nuestro imaginario y viceversa.
Ya no nos conformamos con ejercer el control sobre las imágenes, deseamos ese control para nuestros cuerpo. La metamorfosis del cuerpo, su modelado mediante liposucciones, liftings, cirugías estéticas, implantes de silicona, prótesis... se ha convertido en cotidiana en nuestro días (Michael Jackson, Sara Montiel, Nancy Burson...). El caso más extremo y espectacular lo protagoniza la artista Orlán que se expone a sí misma como obra de arte después de ser sometida a una cirugía estética que le permite convertir su propia imagen en el personaje deseado. Las operaciones pueden verse en directo por telepresencia.
Para Josu Rekalde estamos creando la estatua de Pigmalión y no es necesario que Venus o Afrodita le den vida, la vida artificial es una prolongación de nosotros mismos e interactúa intensamente con nuestro pensamiento, modificándonos.