logo
blog

Arte Digital. Interacción Hombre-Máquina

Un enfoque histórico de los inicios.
Según Paul Virilio una de las consecuencias más perceptibles de la tecnología y en especial, de la velocidad, es el haber cambiado la visión del mundo, y en este apartado, entro en algunas consideraciones que me han resultado interesantes porque nos cuestionan como han ido evolucionando los papeles de la obra y del artista  en relación con los nuevos medios.
El arte electrónico, que se desarrolla intensamente con el uso del vídeo por parte de artistas implicados en los movimientos renovadores de los años sesenta, se debe situar en un terreno fronterizo entre el cine experimental y la televisión comercial. De hecho, la incorporación del vídeo a la praxis artística hay que entenderla como oposición a la televisión comercial,  pero también como consecuencia de la búsqueda de prácticas intertextuales por parte de artistas del happening, fluxus, etc. Y aunque en unos primeros instantes el videoarte fue un sucedáneo de la televisión, pronto definió su propio lenguaje y sus distintas expresiones: videoescultura, videoperformance, videoinstalación, en los que la representación del cuerpo es muy frecuente.
Como arte, el vídeo se inicia a mediados de los años sesenta en el mismo instante en el que Sony empieza a comercializar Bill Viola. Twoo Womencámaras de vídeo portátil, es decir, cuando el vídeo (el aparato que registra y reproduce imágenes y sonidos por medio de cinta magnética) deja de ser monopolio de las cadenas de televisión y pasa a ser, como la cámara fotográfica, de uso común.
Pionero del videoarte fue el artista coreano Nam June Paik (1932), destacan también el artista: Bill Viola (1951) que parte del principio de que el vídeo es una forma de comunicación del artista consigo mismo lo que hace que en ella esté siempre presente su propia imagen, Gary Hill, que muestra través del video lo intrascendente del ser humano, Bruce Naumann, Las obras The Reflecting Pool (1977—79, el estanque que refleja), Ancient Days (79—81 días de antaño) empiezan a explorar las profundidades del paisaje de la psique humana en un deseo de hacer visible lo insondable, Marijó La Fontaine, etc.
A medida que se avanza sobre el desarrollo de las tecnología y con el paso de la cultura analógica a la digital, se va dando una ruptura de la linealidad de comunicación y con ello una complejización de los modos de producción. Así, de una linealidad productora (artista-obra-receptor), se ha pasado a una producción no lineal y cada vez más compleja, en la cual no sólo se amplía el número de sujetos que intervienen y se diversifica el lugar físico de producción, sino que a menudo el producto se convierte en algo inmaterial, una imagen en movimiento que, al carecer de valoración como mercancía de cambio, escapa a la concepción burguesa tradicional de la posesión.
Por otra parte, con el desarrollo del arte específicamente cibernético y siguiendo a Marchan Fiz quisiera dar relieve a nuevos hechos que han condicionado las realizaciones artísticas en las últimas décadas  y que conviene tomar en cuenta:
·         Las formas computables son indisociables de desarrollo tecnológico en su proceso y en su inteligibilidad, estas formas no nacieron en el mundo de los artistas profesionales, sino en el de las grandes compañías: Bell, Boeing, Westinghouse. Siemens, General Motors. El desarrollo del arte tecnológico, tiene que ver, por tanto con el actual dominio social, aunque a lo largo de los últimos años ha tendido a popularizarse y dejar de ser representativo de la producción capitalista.
·         Interesa tomar conciencia de que más allá de las representaciones icónicas de cualquier tipo,  el ordenador es un medio para concebir ordenaciones estructurales que  se ha convertido en un instrumento auxiliar para  la creación de órdenes estético-artísticos. La estética del ordenador, es según Bense, una estética numérica, está interesada por los valores numéricos y su relación con la complejidad y el orden.
·         Hemos de asumir la relación del lenguaje y la tecnología (de tipo verbal por el idioma y de tipo matemático) para entender que la tecnología, como herramienta lingüística está ejerciendo un feed-back con el cerebro humano cambiando ambos consustancialmente en progresión, y esto es interesante para entender la relación del cuerpo con la tecnología desde el punto de vista del espectador.
·         Marchan Fiz plantea también que en los inicios del arte cibernético en los años 60 y 70 se dio la búsqueda de las posibilidades emancipatorias del medio, como objetivo por parte de los artistas y en esta línea tenemos a Antoni Muntadas abogando por una postura critica del artista: "los artistas deberían mantener la misma posición crítica que está en la base de los trabajos más lúcidos de la historia del arte, aquellos trabajos arraigados en una época y en un lugar específicos, es decir, en un contexto.
·         Hemos pasado del Arte de la Reproducibilidad técnica que preconizaba Walter Benjamín, al Arte de la era de la reproducción digital. No existe distinción entre original y reproducción. En medios fílmicos, electrónicos  o de telecomunicaciones. Se transforma así el concepto de autoría, un concepto que ya fue cuestionado por Marcel Duchamp con los ready made. Ante la sofisticación progresiva de los media, el artista es consciente de que el concepto de autoría es cada vez un proceso de colaboración de científicos, técnicos e ingenieros. El concepto de taller del artista deja de tener sentido cuando la ciudad entera el mundo virtual de la red se convierte en su estudio y posibillidad de exhibición.
·         Muchos artistas trabajan con la tecnología para darle un sentido diferente de su intrínseca finalidad técnica, intentando descubrir los mecanismos de seducción y los que regulan el significado. Para muchos artistas, la red ha representado un contexto inédito en el cual investigar, pero una última oleada de artistas ha nacido con el ordenador y consideran el espacio virtual  como el único ambiente en el que experimentar. Su discurso es comparable a las experimentaciones de descodificación del lenguaje de los media típico de los artistas  posmodernos americanos nacidos en la década de los 80. Los net-artistas no son personas obsesionadas por las continuas evoluciones de la tecnología, sino, sobre todo, artistas que realizan una descodificación del lenguaje utilizado por los nuevos media.