La interactividad en los medios de comunicación

Interactividad parece ser una palabra clave de nuestra contemporaneidad, se comprende como una palabra que propicia una sociedad más participativa y por ello más democrática y en este sentido parece un gran avance... En esta entrada, me adentro en la opinión sobre el tema de varios pensadores de distintas ramas del conocimiento: Velázquez Gastelu (historiador), Carlos Fadón (artista), Joan Durán, (ingeniero y artista) Roc Parés y Jordi Balló (artistas) y Miguel Barceló (ingeniero). En mi opinión, lo realmente importante en cualquier actividad interactiva, es el proceso de recodificación del pensamiento que propicia y su interpretación en función de las referencias culturales de cada usuario y del medio físico con el que se interactúe.

Quizás, como apunta Velázquez Gastelu1,  la estimulación del diálogo en el marco de una sociedad cambiante debiera ser la esencia de la sociedad interactiva, si se pretende que ésta se construya a escala humana y se organice sobre el desarrollo personal y social de todos los que vean en la interactividad la fórmula para organizar una vida más solidaria, imaginativa y estimulante.

Lo cierto es que la palabra interactividad recorre nuestra vida, nuestras redes y nuestro concepto de sociedad contemporánea, hemos superado el sentido de comunicación unidireccional en los medios de comunicacicón, por un concepto interactivo, mucho más participativo. La experiencia del espectador ha cambiado y las formas de percepción tradicionales del tiempo y el espacio se han visto superadas. La interactividad es un concepto clave de nuestra contemporaneidad, pero con raíces. Cabe argumentar que el arte siempre ha sido intelectual y emocionalmente interactivo, el espectador reinterpreta y reconstruye la obra, la interactividad implica  un final abierto en la lectura de las obras, el usuario  ha de modificar la lectura de la obra a partir de sus interacciones culturales.

Por otra parte, vemos un antecedente del modelo interactivo también en la literatura.  El hipertexto que propicia la red, nos permite realizar lecturas no secuenciales aplicando principios intelectivos de selección de opciones, algunos autores defienden que este modo de lectura es más afín a la estructura del pensamiento y de las ideas. En este punto podemos recurrir a Borges y sus imágenes del Libro de arena y del Jardín de los senderos que se bifurcan, también a Cortazar en Rayuela que plantean en sus novelas diversos  ordenes de lectura que permiten infinitos recorridos y posibilidades.  Estos son antecedentes de nuestro modelo de lectura hipertextual en el que el usuario se convierte, en última instancia, en co-autor de la obra,  va marcando según su voluntad y necesidad de profundización, el orden de lectura de la información, establece con fluidez su propio concepto de jerarquización de la información.

Algunos artistas y científicos  han dejado sus opiniones en distintas publicaciones como e-journal en mecard.org o la revista impresa transversal.

Carlos Fadón, artista, es entrevistado por Claudia Gianetti, doctora en arte y tecnología, para la revista electrónica E-journal. Es interesante hablar de sus comentarios en este contexto, porque nos introduce en una visión histórica del concepto que nos ocupa. Para Carlos la interactividad no es un concepto cibernético, sino que es un concepto inmerso en toda la cultura humana, en toda interrelación, en toda la conexión humana. La interactividad significa "influencia recíproca" según el diccionario, está implícita en los procesos  artísticos en general y puede ser descrita como un diálogo interno.

La interactividad puede ser examinada bajo dos prismas distintos: La fluidez de la obra y la participación del público.

Los orígenes de la participación del público, tanto individual como colectivamente, se pierden en el tiempo, sea en la tradición de las fiestas populares, oficiales y religiosas, incluyendo el circo, el teatro y la ópera, sea en el mosaico de los espectáculos contemporáneos; en algunas circunstancias es la propia participación la que encarna el espectáculo, como en el caso del Carnaval.

A partir de los años 1950 y 1960, algunas manifestaciones artísticas extendieron los límites de esa participación al implicar al público en la elaboración y en la definición de la obra, como los happenings, las  performances y las instalaciones. Esa aproximación lúdica sería adoptada después en "video games", productos multimedia en compact disc, redes y bancos de datos y sistemas de realidad virtual.

La virtualidad y la interactividad agregan nuevas formulaciones al imaginario contemporáneo en términos de  caracterización espacio-temporal y de recomposición de valores culturales. Bajo este punto de vista, la telepresencia y la interactividad no sustituyen las formas presentes, sino que ofrecen nuevas posibilidades. Considera que no se da un proceso de revolución ni de ruptura sino de incorporación, de suma.

La revista Transversal, en su número La Era digital, aborda también el concepto de interactividad de la mano de Joan Durán, (ingeniero y artista) Roc Parés y Jordi Balló (artistas) y Miguel Barceló (ingeniero).

Barceló opina que la interactividad es una de las posibilidades de los nuevos soportes electrónicos, Durán revaloriza la importancia de la ideología y la reflexión en las realizaciones artísticas y  critica la creencia extendida de que la interactividad pueda ser confundida con la creatividad, la implicación interactiva ha de pasar por el conocimiento profundo de la obra sobre la que se pretende interactuar y por la reflexión sobre ella. Durán insiste también en la idea de que el proceso de  interactividad no es reciente sino que ha estado siempre presente en la relación del espectador con la obra de arte a través de la imaginación y los sentimientos ya que, según sus palabras, tu propia mirada se va modificando en este proceso.

Roc Parés perfila la idea de prosumidor, potencia la idea de que con la interactividad crecerá constantemente el número de personas que van a producir y no solo a consumir informaciones. Para él, desmarcando también el término del medio informático, la interactividad con un pintura implica haber adquirido una bagaje y un marco referencial necesario para entender aquel trabajo o propuesta artística.

En definitiva, parece que lo realmente cierto es el hecho de que el término interactividad se ha actualizado haciéndonos más conscientes de sus diferencias respecto del pasado.

 


[1] Apuntes sobre la sociedad interactiva Ed. 94. Autopistas inteligentes y negocios multimedia. UIMP FUNDESCO

Mis Redes

DANZA

DANZA

Selección fotográfica en Pinterest
&

&

ARQUITECTURA

ARQUITECTURA

Arquitectura Experimental
BLOG ARTE Y CUERPO

BLOG ARTE Y CUERPO

Arte y Cuerpo en la Era Digital
&

&

CULTURA Y TECNOLOGÍA

CULTURA Y TECNOLOGÍA

Publicidad, Danza, Moda, Arte...